http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20100911/pvasco-espana/tres-cuatro-vascas-muertas-20100911.html
Hoy en día parece que es "politicamente incorrecto", queda "feo" criticar en los medios de comunicacion, prensa, tv, y también por los políticos a la inmigración ilegal, sin papeles, furtiva, sin recursos y vivendo a espensas de las ayudas sociales, aunque la ciudadania en nuestras casas estemos todos de acuerdo con esas críticas.Volviendo al título del artículo, indicar que según datos publicados por la Directora de "Atención a las Víctimas de la Violencia de Género" del Pais Vasco indican la alta presencia de violencia machista entre los inmigrantes, aunque el tanto por ciento de inmigrantes representan el 6% en esta Comunidad las denuncias de agresiones acaparan el 31%.
Sin olvidar sus formas de hacer justicia, su tradiciones "culturales", que como dice el filósofo Fernando Savater, -tradición cultural- no tiene porque tener un significado positivo o adecuado, puede ser totalmente negativo o inadecuado. Recordemos la ablacion del clítoris, la lapidación por adulterio, el burka y el niqab que ocultan a la mujer, etc.
Es evidente que aquí en Europa, en Occidente, esto chirría, no encaja, es decir, su educación-tradición cultural y comportamiento dejan mucho que desear con los estandares europeos.
Actualización (El Correo, 11.10.2010)
http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20101111/vizcaya/maryam-dijo-basta-20101111.html
Condenado tras un juicio rápido el hombre que golpeó a su mujer por tener una niña en vez de un varón.
Es que esto no sucede aquí en Europa, por ceñirnos al continente donde vivimos. ¿Pero cómo vamos a integrar a esta gente? si viene ya "viciada" de sus países con esas costumbres, con esas actitudes. Creo que el experimento de la multiculturalidad no puede salir bien.
(sigamos con el artículo del periódico:)
Policías municipales y asistentas sociales de Bilbao coinciden en que Maryam, la joven marroquí de origen beréber de 29 años a la que su marido golpeó por tener una hija en lugar de un niño, ha sido muy «valiente». El sometimiento al que su compañero -I.F., marroquí de 31 años- la forzaba desde que se casaron hace cuatro años llegó a tal límite que la mujer no aguantó más. La gota que colmó el vaso fue que en el último episodio de violencia registrado en el domicilio de la pareja, en la calle Olano de la capital vizcaína la madrugada del pasado martes, el hombre no solo la emprendió contra ella, sino que además pegó en la cabeza con la pata de una silla a la mayor de sus dos hijas, de cuatro años. La segunda niña apenas tiene cuatro meses. Maryam decidió esta vez denunciar al maltratador.

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